EL OTRO CALDERÓN
Octubre 4, 2013
LO QUE SOMOS
Octubre 4, 2013

LA MAESTRA

04/07/2011

En una entrevista a Fidel Velázquez, Jean Meyer hurgó sobre el secreto de la permanencia del más poderoso líder sindical en la historia de México. Le preguntó: ¿Porqué cayeron Morones y Lombardo? Contestó, profundo y lacónico:

-Porque quisieron ser presidentes.

Nunca, desde entonces, un líder sindical había soñado con la presidencia de la República. Elba Esther Gordillo no ha querido ser presidente de México, pero sí se ha imaginado factor central para llegar a Los Pinos. Su poder no es menor: controla el sindicato más poderoso de América Latina, un partido político y una inmensa capacidad financiera.
Pero la Maestra enfrenta un momento difícil, que pudiera ser definitorio de su destino. En el complejo juego de equilibrismo político en México, tiene muchos amores: ella, que sabe que el poder es celoso, que no tolera afectos ni lealtades divididas.
Elba Esther Gordillo pretende obtener el mejor de todos los mundos: cobrar y tener posiciones con el PAN, apoyar al PRI y coquetear con una facción del PRD. Controla la subsecretaría de educación, la lotería nacional, obtiene miles de millones de pesos del SNTE y prerrogativas públicas en el PANAL. Pese a ello, ha hecho alianza con el PRI y el Partido Verde en el Estado de México, Coahuila y Nayarit. Al mismo tiempo, demuestra su cercanía con Marcelo Ebrard.
Con todo, el tiempo de jugar se agotó. Gordillo recibió un mensaje muy serio sobre sus dobleces. Ha sentido el peso del poder. Si alguna vez sobrevivió a la asechanza de un golpe desde los Pinos con Ernesto Zedillo, hoy recibe de nuevo las señales que le pueden cambiar la suerte.

En esta olla de presión, la Maestra ha comenzado a jugar con su mejor arma: su audacia y su información.

La revelación de que pactó con Felipe Calderón es sólo el mensaje expreso de lo que todo México sabía. La denuncia del quebranto financiero en el ISSSTE por uno de sus aliados sólo confirmó el doble discurso de moralidad panista.
Lo importante no es lo que la Maestra dijo, sino lo que no dijo. Sus palabras recuerdan que sabe mucho, que ha negociado mucho, que si alguien conoce sus debilidades ella también conoce la de los demás. La corrupción abarca a todos: llega lejos y llega arriba. Quien fue un día interlocutor fue también beneficiario de los juegos de poder de esta red de intereses opacos. El juego del poder se juega en las fronteras de la ilegalidad.
Al mismo tiempo, si se aleja con las palabras, se acerca en los hechos. Una y otra vez corteja, halaga, seduce y muestra su músculo.

La Maestra ha decidido recordar a todos que su amor es golondrino y que está dispuesta a lanzar a desatar fuerzas cuya onda expansiva hiera a todos.
Pero la presión hace que se cometan errores. La purga dentro del sindicato y la renovación dentro de su partido fueron pasos en falso. Desnudan ante la opinión pública el mundo del exceso, del cinismo y de la autoridad sin límites: ni siquiera morales. Nombrar a su hija, a su secretario, a su compañero en la cúspide de sus organizaciones habla de un personaje que vive fuera de tiempo. Una operadora política en un México que ya no existe.
Desde Morones y Lombardo, los líderes sindicales no han aspirado más a la presidencia. Quienes pretendieron erigirse en fieles de la balanza, la Quina y Jonguitud, terminaron mal, muy mal.
Habría que recordar, con todo, dos asuntos: no hay nada más peligroso que una fiera herida. También, la sentencia de Héctor Aguilar Camín: un organismo vive no hasta donde resiste su órgano más poderoso, sino el más débil.
La maestra ha mostrado su brazo más fuerte: la movilización, la sorpresa, la capacidad operativa. Falta calibrar su flanco débil: la corrupción, el cinismo, el hartazgo de una República que tiene un sindicato de maestros inmensamente rico y un sistema educativo lamentablemente pobre.

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*