LA SEGUNDA CRISIS MUNDIAL
Octubre 4, 2013
LUTO
Octubre 4, 2013

PATÉTICO

22/08/2011

Malas son las perspectivas para el proceso electoral del 2012 si los acontecimientos de la semana pasada son un preludio, y no un paréntesis, de lo que vendrá.

El tono confrontativo, polarizante, que han asumido los partidos es común en las contiendas electorales de todo el mundo. No lo es, sin embargo, la frivolidad, el cinismo, y la carencia de contenidos de fondo ante una nueva crisis nacional que se avecina. Tampoco lo es el secuestro de la agenda pública y la resolución de los temas de gran calado por parte de los actores políticos.

La desaceleración económica mundial amenaza con volverse más crítica y pronunciada. Algunos bancos y analistas ven en el excesivo endeudamiento del mundo en desarrollo, el anticipo de una recesión en 2012.

Eso haría que la elección mexicana se desenvolviera en medio de una segunda crisis económica. Los saldos de la primera fueron 3.2 millones de pobres, más de 700 mil empleos evaporados y el cierre masivo de empresas. Habría que añadir a ese complejo escenario un país convulsionado por la violencia desbordada, por la certeza ciudadana de que se encuentra en el desamparo. La salida posible a estas calamidades sería la política: una política de altura, de amplitud de miras y de agenda generosa.

Pero no: lo que hemos visto ha sido un lamentable libreto de reproches. El PAN acusa al PRI de sobre endeudar a sus Estados. A través de la SCHP han deslizado datos del incremento importante de la contratación de deuda de muchos Estados, Coahuila encabezando la lista. El PRI contestó mostrando el incremento sustantivo en el gasto corriente durante el gobierno de Calderón.

Ambos datos son ciertos, pero ninguna de las partes nos dio una explicación de cuáles fueron los motivos para tomar esas decisiones de política pública. En el primer caso, el nivel de deuda de las Entidades con respecto a su PIB no conduce a un escenario de bancarrota. Habría que exponer las condiciones bajo las que se contrataron los créditos y, sobre todo, el destino de los mismos y sus resultados concretos en la vida de las personas. Endeudarse no es necesariamente malo. Lo malo es endeudarse para despilfarrar los recursos.

Por el flanco del gasto corriente, habría que explicar la estructura del mismo: cuánto se ha ido a los sectores que más presupuesto consumen, como el Magisterio y los Servicios de Salud. El incremento en las fuerzas de seguridad ha sido también importante. El otro gran rubro es el costo excesivo de las pensiones.

Los efectos secundarios de esta andanada han sido el secuestro de la agenda pública y la perversión de los mecanismos para hacer que el país avance.

El PRI condicionó la aprobación de toda reforma a obtener más recursos para sus Gobernadores. El PAN ha pospuesto su agenda legislativa a los intereses de su Coordinadora Parlamentaria: la precandidata presidencial Josefina Vázquez Mota quien se irá el último día del mes dejando una agenda de reformas inconclusas. Ambos institutos han sido incapaces de nombrar a los dos consejeros electorales que faltan tras nueve meses de retraso.

Como si la República viviera tiempos de ventura y bonanza, nadie se ocupa en proponer caminos diferentes que conduzcan al progreso. No se habla de cambios, sino de yerros. No se señala lo que se debe hacer, sino lo que se hace mal. No se subraya el talento, sino la ineptitud.  No se trata de convencer de quién es más apto para gobernar, sino quien es peor.

La política en México está dominada hoy por un espíritu sectario. Los intereses de la nación se sujetan a los de la facción. El gasto social viene después del gasto electoral. Los fines se sujetan a los medios? de comunicación. El juego de hoy es señalar quién resulta peor gobernante, más corrupto, más inepto, más irresponsable. Fatalmente, la política se sigue manejando por el retrovisor.

Patético.

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