EL LEGADO
julio 12, 2026

¿SOCIOS? ¿AMIGOS?

Fernando Vázquez Rigada

 

La relación bilateral con Estados Unidos está en su peor momento desde la invasión de Veracruz en 1914 o la expedición punitiva.

Las declaraciones de ayer del director de la DEA, Terrance Cole, quien fue representante de la agencia en México, no dejan lugar a dudas: “hay una conexión mortal entre el gobierno de México y los cárteles de la droga”.

Conexión mortal.

Y agrega: “son lo mismo”.

Subrayó: los cárteles y el gobierno, dice, son lo mismo.

Justo hoy se inaugura una cumbre contra organizaciones terroristas de extrema izquierda en Washington. La convoca el secretario de Estado, Marco Rubio a 60 países. No hay claridad por parte del Estado mexicano si hay invitación ni confirmación de asistencia.

Tres actos.

Primero. Cumbre contra organizaciones terroristas. Para la ley de Estados Unidos, en México hay, al menos, 6 cárteles que son organizaciones terroristas.

Segundo. De extrema izquierda. Negrillas: habría, por lógica, otras de distinto espectro político. No importa. Se trata de frenar a las de la izquierda radical.

Tercero. Antes de arrancar la cumbre, revienta la declaración del director de la DEA, Terrance Cole citada arriba, un día antes. Cero posicionamientos del gobierno mexicano.

Epílogo: Si vas a la cumbre, mal. Si no vas, también.

Antes, se condicionó la extensión del TMEC por 16 años. Luego, Toyota se va, de facto para efectos de vehículos ligeros, del país.

El gobierno mexicano responde con una embestida a un exembajador por declaraciones en un libro de próxima aparición. Fue el embajador no de un partido o una administración, sino de un país.

El gobierno de México ha tomado un curso de acción política claro: bajo este gobierno, a lo mejor seguiremos siendo socios. Veremos.

Amigos, no tanto.

Pero recomendaba Richelieu, que en asuntos de política exterior, lo más aconsejable es atender el interés nacional, no la ideología. El cardenal católico promovió una alianza con potencias protestantes porque ese era el interés superior de Francia.

Pero, claro, aquí no hay ningún Richelieu a la vista.

El régimen nos está degradando en la relación con la mayor potencia mundial.

De socios, a empleados.

De amigos, a adversarios.

Y luego, ¿quién sabe?, a enemigos.

Veremos.

 

@fvazquezrig

 

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